sábado, 29 de agosto de 2015

Carpe diem quia tempus fugit

Las nubes se retiran dejando paso a luna, reina indiscutible de la noche en su absoluta plenitud, cuyo brillo de plata invade la playa mostrando un negro mar en calma. A lo lejos se escuchan pequeños botes amarrados chocando entre ellos, como queriendo ganar algo de protagonismo en una escena tan bella.
A pesar de encontrarnos en agosto, el frío del agua no perdona a nuestros cuerpos semidesnudos, hace horas que el Sol se fue llevándose consigo toda su calidez , pero poco nos importa: chapoteamos, nadamos, salpicamos...somos jóvenes.
"Mañana estaremos enfermos"
"Deja de pensar en mañana, estamos aquí, ahora"
Y precisamente es el ahora lo único que importa, el mar acariciando la arena como si fuera la espalda desnuda de su amante, arriba y abajo...con delicadeza; la luna, las palmeras, las luces de San Andrés, tan parecidas a los adornos navideños de las calles en pleno diciembre...incluso el frío del agua erizándonos la piel. Nada se va a volver a repetir, así que hay que disfrutarlo, ya que el mañana será otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario