martes, 6 de octubre de 2015

Un precio pequeño.

Y de pronto llega la vida y te sorprende...te encuentras otra vez con la energía que da el café de unos "buenos días", con el dolor agudo de las manecillas de la espera, con el rápido son de tus latidos, con el indescriptible miedo al vacío.
Y dudas, tu alma se divide y tú te frustras preguntándote cómo en un terreno estéril y arrasado ha podido surgir algo tan hermoso y delicado, apenas un susurro ¿Qué hacer?, ¿acallarlo o dejar que cobre fuerza?
Y sientes, es simple e inevitable como la atracción de dos imanes. Tu cuerpo anhela el siguiente beso y en tu mente se halla el eco de su nombre.
Y sufres, no estás preparado, tu instinto de supervivencia se mantiene alerta para huir...sufres porque te das cuenta de que sientes.
Y vives, la frustración, el miedo, el anhelo y el sufrimiento son el precio de la felicidad.



Un precio pequeño.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Daños colaterales.

No quiero, pero parece que mi voluntad no obedece, ¿qué pasa? Me permito acercarme sólo un poco, pero no sé si me apetece mirar...aunque sé que una parte de mí lo desea. Me río -mierda, doy otro paso- no quiero...pero quiero. ¿Puedo coger sólo un poco?, mejor dicho, ¿querrás que sólo coja un poco?
Parece que caemos, ¿pero acaso queremos caer? y si caemos...¿qué hay después? yo no veo nada, en parte porque no quiero verlo ¿te harás el ciego conmigo u oteas un horizonte?
Marineros, naves espaciales y Berlín...¿por qué es tan sencillo cuando no pretendo que lo sea en absoluto?
Y si caemos...¿seremos capaces de volver, o aunque sea parar?
Y si caemos, ¿nos haremos daño?
Y si caemos, ¿nos gustará haber saltado?



Supongo que para saberlo hay que dejarse caer.


sábado, 29 de agosto de 2015

Carpe diem quia tempus fugit

Las nubes se retiran dejando paso a luna, reina indiscutible de la noche en su absoluta plenitud, cuyo brillo de plata invade la playa mostrando un negro mar en calma. A lo lejos se escuchan pequeños botes amarrados chocando entre ellos, como queriendo ganar algo de protagonismo en una escena tan bella.
A pesar de encontrarnos en agosto, el frío del agua no perdona a nuestros cuerpos semidesnudos, hace horas que el Sol se fue llevándose consigo toda su calidez , pero poco nos importa: chapoteamos, nadamos, salpicamos...somos jóvenes.
"Mañana estaremos enfermos"
"Deja de pensar en mañana, estamos aquí, ahora"
Y precisamente es el ahora lo único que importa, el mar acariciando la arena como si fuera la espalda desnuda de su amante, arriba y abajo...con delicadeza; la luna, las palmeras, las luces de San Andrés, tan parecidas a los adornos navideños de las calles en pleno diciembre...incluso el frío del agua erizándonos la piel. Nada se va a volver a repetir, así que hay que disfrutarlo, ya que el mañana será otro día.

jueves, 13 de agosto de 2015

Los buenos días, con café, siempre mejoran.

Este blog nace a raíz de mi necesidad de plasmar mis pensamientos. Solía tener uno con ese propósito, pero empecé una historia en él y he preferido mantener ese para la novela y crear aquí un nuevo rincón.

" [...]Si la vida te pisa, desenvaina una sonrisa y vuélvete a levantar."