domingo, 13 de diciembre de 2015

¡Que les den a las señoritas!

Siempre he luchado contra mí misma sin darme cuenta: contra mi cuerpo, mi aspecto, intentando mantener a raya las idioteces de mi cabeza para que no salieran por mi boca...Y todo porque se supone que debo ser alta, flaca, un poquito tonta...en definitiva, que tengo que ser una señorita.
¡Pues que les den a las señoritas! yo soy yo, soy bajita y renchoncha, soy extrorvertida y mi cabeza es una metralleta de ideas que sólo tienen sentido para mí, soy jodidamente sexy porque yo me lo creo, soy inteligente y me encanta, no doy la mitad de mí en nada: amo, odio, vivo, me río y tengo hambre con toda mi alma. Soy la versión perfecta de mí, porque no estoy tratando de agradar a nadie, ¿no te gusta?, ¡pues genial!
Soy fuerte, porque tengo mis debilidades que me recuerdan que no soy una piedra.
Soy guapa cuando me arreglo para mí, y cuando no también, que este pelo desordenado es tremendamente sensual.
Aguanto el alcohol como un tío de dos metros, pero no necesito beber para ser divertida ni divertirme.
Soy la amiga más leal que nadie va a tener nunca, pero soy difícil de conocer del todo.
Soy yo, y me quiero así.

lunes, 9 de noviembre de 2015

"El 90% de lo que vemos no es real"


Es curioso la cantidad de gente que pasa por tu vida: familia, parejas, gente amarilla...hay pocas personas que mantengan la misma imagen que tenían cuando les conociste, y son ellas las que son reales
¿Quién es real? Aquellos que aunque hayan caído una y mil tempestades han vuelto a tu vida, te han buscado o viceversa y al retornar todo ha sido como el primer día. Aquellos que son amigos.
¿Y qué es la amistad? Amistad es tener un plan de emergencia en caso de bomba nuclear, un rincón especial, estar a una llamada de un "Geneto a las cinco", amistad es hacer el corte de mangas a la casa de la exsuegra de tu amiga mientras conduces con la música a toda hostia, amistad es ser fuerte por los demás aunque estés hecho mierda tú.
El 90% de lo que vemos no es real...pero quizá tú sí.

martes, 6 de octubre de 2015

Un precio pequeño.

Y de pronto llega la vida y te sorprende...te encuentras otra vez con la energía que da el café de unos "buenos días", con el dolor agudo de las manecillas de la espera, con el rápido son de tus latidos, con el indescriptible miedo al vacío.
Y dudas, tu alma se divide y tú te frustras preguntándote cómo en un terreno estéril y arrasado ha podido surgir algo tan hermoso y delicado, apenas un susurro ¿Qué hacer?, ¿acallarlo o dejar que cobre fuerza?
Y sientes, es simple e inevitable como la atracción de dos imanes. Tu cuerpo anhela el siguiente beso y en tu mente se halla el eco de su nombre.
Y sufres, no estás preparado, tu instinto de supervivencia se mantiene alerta para huir...sufres porque te das cuenta de que sientes.
Y vives, la frustración, el miedo, el anhelo y el sufrimiento son el precio de la felicidad.



Un precio pequeño.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Daños colaterales.

No quiero, pero parece que mi voluntad no obedece, ¿qué pasa? Me permito acercarme sólo un poco, pero no sé si me apetece mirar...aunque sé que una parte de mí lo desea. Me río -mierda, doy otro paso- no quiero...pero quiero. ¿Puedo coger sólo un poco?, mejor dicho, ¿querrás que sólo coja un poco?
Parece que caemos, ¿pero acaso queremos caer? y si caemos...¿qué hay después? yo no veo nada, en parte porque no quiero verlo ¿te harás el ciego conmigo u oteas un horizonte?
Marineros, naves espaciales y Berlín...¿por qué es tan sencillo cuando no pretendo que lo sea en absoluto?
Y si caemos...¿seremos capaces de volver, o aunque sea parar?
Y si caemos, ¿nos haremos daño?
Y si caemos, ¿nos gustará haber saltado?



Supongo que para saberlo hay que dejarse caer.


sábado, 29 de agosto de 2015

Carpe diem quia tempus fugit

Las nubes se retiran dejando paso a luna, reina indiscutible de la noche en su absoluta plenitud, cuyo brillo de plata invade la playa mostrando un negro mar en calma. A lo lejos se escuchan pequeños botes amarrados chocando entre ellos, como queriendo ganar algo de protagonismo en una escena tan bella.
A pesar de encontrarnos en agosto, el frío del agua no perdona a nuestros cuerpos semidesnudos, hace horas que el Sol se fue llevándose consigo toda su calidez , pero poco nos importa: chapoteamos, nadamos, salpicamos...somos jóvenes.
"Mañana estaremos enfermos"
"Deja de pensar en mañana, estamos aquí, ahora"
Y precisamente es el ahora lo único que importa, el mar acariciando la arena como si fuera la espalda desnuda de su amante, arriba y abajo...con delicadeza; la luna, las palmeras, las luces de San Andrés, tan parecidas a los adornos navideños de las calles en pleno diciembre...incluso el frío del agua erizándonos la piel. Nada se va a volver a repetir, así que hay que disfrutarlo, ya que el mañana será otro día.

jueves, 13 de agosto de 2015

Los buenos días, con café, siempre mejoran.

Este blog nace a raíz de mi necesidad de plasmar mis pensamientos. Solía tener uno con ese propósito, pero empecé una historia en él y he preferido mantener ese para la novela y crear aquí un nuevo rincón.

" [...]Si la vida te pisa, desenvaina una sonrisa y vuélvete a levantar."